-Eh, cuanto tiempo sin verte, ¿cómo estás?
+Cierto, hace semanas que no se absolutamente nada de ti. Yo estoy bastante bien, ¿y tú que tal?
-Yo también bien, pero... ¿me puedes decir la verdad? Conozco de sobra esa mirada.
+¿La verdad? Claro. La verdad es que no ha habido ni un solo día que no me acordara de ti y de tu risa. Que te he echado de menos que hasta acordarme de nuestros momentos felices me dolía.
Te prometí que siempre estaría a tu lado pero estarlo parece imposible. Eres el apoyo que me falta para seguir adelante. Y no, no estoy bien, claro que no lo estoy. Pero lo intento, lo intento por las personas que están a mi lado y quieren verme feliz, y porque un día, no muy lejano, una persona que me importa muchísimo y a la que quiero con todo mi corazón, me dijo que yo era fuerte aunque pensara totalmente lo contrario. Y aquí me ves, luchando día a día para sonreír a pesar de no tenerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario